Productos Gourmet Hacen la Diferencia


Los Productos Alimenticios Gourmet en Argentina, quizás sean el as bajo la manga que tengamos para poder destacarnos en el mundo y posicionar a nuestro país como un gran productor y exportador de productos gourmet.

Siempre se ha dicho que Argentina era y es el supermercado del mundo, además de eso si le agregamos un alto valor agregado podríamos competir de igual a igual con países del primer mundo. Los productos gourmet, han comenzado a ganar nuevamente protagonismo. Por eso el principal aporte que dan estos productos al país, es la generación de empleo y el posicionamiento, más que en ingreso de divisas. Se trata de un sector netamente federal con muchas economías regionales detrás y prácticamente integrado en su totalidad por pymes.



Pymes que se atreven.

Es el caso de Arytza la empresa dedicada a la fabricación de aderezos y mostazas 100% naturales, tienen más de 10 años en el mercado, comenzando en el año 2003 en forma muy artesanal, cuenta Leandro Merlo uno de sus socios, “nuestra idea original fue de desarrollar aderezos con valor agregado diferencial, sin usar aditivos ni conservantes artificiales, libres de gluten y con certificado Kosher. Comenzamos con un portfolio de 3 mostazas y fuimos con el tiempo y la experiencia agregando más productos, hoy tenemos 16 productos desarrollados”.

rytza es una de las empresas que apostó a la exportación para hacer de su negocio un modelo rentable. Dedicada a la fabricación de aderezos y mostazas 100% naturales, tiene más de diez años en el mercado. Comenzaron a trabajar de forma casera a comienzos de los 2000 y hoy abastecen a los principales hoteles y restaurantes del país, con una marca que es referente en el segmento de los aderezos premium. Leonardo Merlo y Mariano Carballo son los socios detrás de Arytza.

"Comenzamos en 2003, de forma muy artesanal", cuenta Leandro Merlo. "Mariano arrancó en su casa, trabajando con mostazas y otras especias. Una vez que definimos el producto, elegimos el lugar y armamos una fábrica chica", recuerda Merlo. "Después de la crisis del 2001 vimos que conceptualmente había algo. No nos parecía que los productos del exterior fueran mejores y ahí nació la idea de producir aderezos y condimentos con materia prima argentina y que fueran de excelencia.



"Nuestra idea original fue desarrollar aderezos con valor agregado diferencial, sin usar aditivos ni conservantes artificiales, libres de gluten y con certificado kosher", continúa. Comenzamos con un porfolio de tres mostazas y fuimos con el tiempo y la experiencia agregando más productos. Hoy tenemos 19 productos desarrollados, y con gran orgullo somos empresa "B" certificada". Significa el compromiso de demostrar que las empresas pueden ser agentes de cambio y contribuir a la solución de las grandes problemáticas sociales y ambientales. "Las empresas B son parte de un movimiento global que está presente en todo el mundo", añade.

Su foco en la calidad no se limita al proceso industrial y el empaquetado, sino que también incluye a la materia prima. La empresa tiene su plantación propia de mostaza en Río Negro, donde cosechan 8,3 toneladas al año. A su vez, recurren a alianzas estratégicas con productores locales en diversas provincias para abastecerse de otros recursos como pimentón, originario de Catamarca; miel, de Santa Fe; o ajo, de Mendoza.



La mirada exportadora

"Teníamos ganas de dar, estamos muy convencidos de nuestra calidad y del tipo producto que hacemos, eso nos dio mucha seguridad para empezar intentar salir a mercados externos", reflexiona. Poco a poco y con la ayuda de la Fundación Exportar –hoy Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional (Aaici) – y la fundación ICBC, comenzaron a participar en exposiciones internacionales y a formar parte de un consorcio de productos gourmet, dos acciones que posicionaron a la empresa en el exterior.

Tras una fuerte inversión en maquinaria y siempre pensando en la internacionalización de sus productos (se encuentran cuatro variedades de mostaza, salsa criolla y barbacoa, curry, aderezos como chimichurri y especias) la empresa está construyendo una nueva fábrica en Neuquén y recientemente inaguró una en el barrio porteño de Barracas en la Ciudad Autónoma de Bs As.




Dentro de la industria alimenticia, se destaca la participación local en las ferias internacionales del sector más importantes del mundo, como Gulfood Dubai (Emiratos Árabes), Food & Hotel (Vietnam), SIAL (China), World Food Moscú (Rusia), Anuga (Alemania) y Anuga World of Foods Beijing (China).

Existen diferentes herramientas de promoción comercial en las cuales se pueden incluir la participación en misiones comerciales específicas, (como por ejemplo las "semanas argentinas"), como así también misiones comerciales inversas, donde se invita a importadores y distribuidores de los países considerados estratégicos a conocer productos y así promocionar negocios en nuestro país. Además se pueden realizar visitas a zonas productivas y rondas de negocios.




Merlo reconoce que el volumen de sus exportaciones está creciendo año a año en términos de facturación, por lo que dice que no han utilizado ningún programa de financiamiento. Sin embargo, destaca el valor de sus exportaciones durante el 2019 y 2020, que fueron de US$ 350.000 a países como Estados Unidos Uruguay, Paraguay, Canadá y Alemania. "Siempre hemos crecido año tras año, y hemos tenido muy buena aceptación, por lo cual estimo seguir creciendo. Me es difícil ponerlo en números por la dinámica misma, pero somos optimistas" finaliza.

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Otra empresa que le hizo freten a la fluctuante economía nacional y a la estacionalidad de sus productos en el mercado interno es Laboratorios Pharmamerican con su marca comercial Saintgottard es otra pyme oriunda de la ciudad de Mar del Plata que apuesta y exportar, fundada en el año 1994, ha logrado en pocos años liderar el mercado argentino de infusiones de alto valor agregado mediante la mejora continua de la calidad, la permanente actualización y el constante desarrollo de nuevos productos. La fórmula de su éxito descansa sobre la calidad, innovación y eficacia de sus procesos y productos.

La compañía está especializada en el desarrollo y la fabricación de infusiones de hierbas y frutas. La misma cuenta con maquinaria de moderna tecnología y una capacidad mensual de producción.




Sus productos libres de gluten (sin TACC) y productos con certificación Kosher (Certificadora UK). Cumple además con los requisitos de calidad de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para productos naturales elaborados a base de hierbas a fin de asegurar la elaboración de productos distinguidos por su elevada calidad bajo estándares internacionales reproducible lote a lote, con el objetivo de ser los preferidos por los consumidores de productos naturales.

"Durante la pandemia continuamos trabajando y exportando casi normalmente. Se establecieron estrictos protocolos en la producción. El consumo de té se ha incrementado en el mercado interno y en nuestros clientes del exterior. En el último mes todos nuestros clientes del exterior hicieron pedidos por el incremento de las ventas. Hay productos puntuales como el té verde y la vitamina C que fueron los más demandados". comenta Ignacio Mesa, socio fundador de Laboratorios Pharmamerican. Se trata de una pyme de la ciudad de Mar del Plata fundada en 1994, que logró en pocos años liderar el mercado argentino de infusiones de valor agregado.


Según estudios el té verde es antioxidante y mejora las defensas, mientras que la vitamina D (que se obtiene mayormente a través de la exposición al sol) también mejora las defensas.

La compañía está especializada en el desarrollo y la fabricación de infusiones de hierbas y frutas en saquitos y medicamentos herbarios para infusión. La planta elaboradora, con maquinaria de última tecnología, tiene una capacidad mensual de producción de 20 millones de saquitos. Tiene más de 100 productos a base de hierbas y distintas variedades de té bajo la marca Saint Gottard y suplementos nutricionales en cápsulas marca Vitamin Way, además de desarrollar y elaborar diversas infusiones bajo requerimientos y marca del cliente.

De la mano de sus productos la empresa empezó con las primeras exportaciones a fines del 2003 a Venezuela. "En esa época había inflación y era difícil vender y mantener el valor de la moneda, entonces se buscaba exportar para generar ingresos en dólares". dice.



Pero exportar no fue fácil, "Nos empezamos a dar cuenta de las importantes barreras al momento de colocar nuestros productos en el exterior". Uno de ellos fue el registro de los productos en cada uno de los países: "Los organismos que controlan el registro tienen diferentes criterios. Algunas materias primas que son consideradas alimento en la Argentina no lo son para otros países. Esto hace que el registro demore o se solicite documentación que no puede cumplimentarse. Por ejemplo, si una hierba en la Argentina es considerada alimento, pero para otro país esa hierba es un medicamento, el organismo en el cual debe registrarse es diferente, y a su vez solicita cumplimentar con estudios adicionales que nuestra legislación no solicita. Eso nos pasó en Uruguay y Bolivia, por ejemplo".


Y añade: "Esta situación desalienta el potencial importador, porque hace que se demore el registro y lleva gastos iniciales importantes. Otro de los obstáculos es el precio del producto. En algunos mercados con firmas muy tradicionales ya consolidadas resulta difícil competir en precio. También las empresas locales hacen lobby o tienen mayor poder de negociación con las grandes cadenas. Otro factor que nos juega en contra para exportar es la inestabilidad política y económica de nuestro país, que en muchos casos desalienta a querer comprar productos argentinos".


En línea con las demandas de consumo actuales, Saint Gottard produce infusiones libres de gluten, sin TACC y con certificación kosher. Además, cumple con los requisitos de calidad de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para productos naturales elaborados a base de hierbas. Pero siempre hace falta definir estrategias específicas para cada mercado. "La política que tiene la empresa para localizar clientes es buscar primero el país donde se quiere exportar, luego los contactos de los supermercados gourmet, tiendas y distribuidoras. Entonces planificamos una visita y una agenda con los que se consideran más importantes. De esta manera podemos tomar contacto con las personas que deciden la compra, conocer el mercado (precios, packaging, competidores), y analizamos la capacidad del potencial comprador". Además la empresa opera bajo normas de Buenas Prácticas de Fabricación y Control (GMP) monitoreadas por las autoridades sanitarias y cuenta con la certificación de las normas internacionales Food Safety System Certification FSSC 22000.


"Hemos participado en ferias y muchas veces solicitamos informes a la Agencia Argentina de Inversiones. En los últimos años la estrategia que más resultado nos dio fue la que mencionamos. Luego, a la vuelta del viaje, en base a esta información se decide con quién avanzar en la comercialización. Buscamos relaciones a largo plazo y es por ello que intentamos seleccionar el mejor en cada país y darle exclusividad a través de un contrato", resalta Mesa.

En 2019 las exportaciones representaron un 10% de facturación para la empresa, pero esperan un crecimiento para el corriente año. Hoy la empresa tiene el desafío de mantener los precios internacionales con cierta estabilidad y lograr abrir mas mercados extranjeros.


En Argentina el reciente contexto económico alentó al comienzo de un camino exportador para las empresas que hasta entonces no lo hacían. En el sector de las PyMes exportador hay dos categorías de empresas: por un lado los que comercializan internacionalmente por una mera cuestión de conveniencia de precios dependientes del tipo de cambio y, por otro lado, los que trabajan para posicionar productos con alto valor agregado cuya diferenciación no se basa en el precio sino en la innovación, la tecnología y la originalidad.



Oferta y demanda global

Estos factores hacen que el estudio de las tendencias en el mercado mundial de alimentos sea muy relevante para el futuro del país. Pero el porvenir del sector agroalimentario, así como el de la economía argentina en general, no estará influido sólo por dichas tendencias, sino que también dependerá de las políticas implementadas puertas adentro.

En lo que respecta al panorama global, el análisis del contexto en los próximos años muestra grandes oportunidades de crecimiento para Argentina, aunque también existen amenazas. Entre las primeras, el cambio del patrón dietario de los países, que proveerá la posibilidad de transformar las exportaciones de granos y subproductos derivados en exportaciones de productos elaborados. Entre las segundas, el eventual abandono por parte de algunos países de las políticas de biocombustibles en un escenario de desarrollo del potencial de las nuevas fuentes energéticas (los hidrocarburos no convencionales). La demanda de alimentos para consumo humano, además de estar relacionada con los precios, depende del ingreso y de la edad de la población.


De este modo, ambos efectos –riqueza y edad– traerán modificaciones en los mercados, incluida la aparición de nuevos destinos para la producción. Al mismo tiempo que se producirán estos cambios en las cantidades totales demandadas, habrá una reasignación de las calorías ingeridas por los individuos hacia ciertos grupos de alimentos, motorizada también por las mismas fuerzas. Las perspectivas indican que el ciudadano promedio va a querer comer más carnes y lácteos y más aceites vegetales, productos que la Argentina estará en condiciones de ofrecer en los mercados internacionales en forma competitiva.












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